sábado, 16 de junio de 2012

LA INVASIÓN DE LOS ULTRACUERPOS



Sólo restan penumbras en mi casa,
lo mismo que un vampiro, sin reflejo,
soy un cuerpo vacío en el espejo,
ya no me queda más que la carcasa.

El tiempo es hielo roto, todo pasa
y deja de importar y se hace viejo,
el aire que respiro es gris añejo,
mi sangre fue a apagar la última brasa

y esta carne no espera amor alguno,
solamente es el eco de una sombra,
sobre la tierra un peso inoportuno

que sólo alivia el orden y el ayuno
que dicta este vacío que me nombra
a ser nadie, ser nada, ser ninguno.

jueves, 7 de junio de 2012

VISITE HONG KONG

VISITE HONG KONG
(Poema turístico a modo de cancioncilla feliz)

Beba con los chinamen
cocktails de neón.

¡Visite Hong Kong!

Venga, camine y compre,
por las luces del dragón
coma un no nacido
importado de Japón
y deje para el postre,
mecanismos para cisnes,
mariposas de latón.

¡Visite Hong Kong!

La vida es una estrella
de camino al apagón
el amor un buitre que se lanza
sobre el mísero ratón.
La muerte ha reservado
para usted la habitación
donde hitmen de la mafia
no tienen compasión.

Todos los versos que ripio
riman muy bien con cojón
así retumba por principio
la insistente percusión
y se pega en su cabeza
esta mierda de canción

(visite Hong Kong)

Behold the British empire,
the land where we belong
with it's Queen, it's Lord, it's squire
so maybe the colonies were wrong
but we plan never to retire,
my vacation I prolong,
with my knob in shining fire
as I strip the model's thong
and I throw it to the pire,
and start fucking like King Kong,
as I visit Hong Kong!
As I visit Hong Kong!

¡Visite Hong Kong!
¡Visite Hong Kong!


Películas de kung fu,
disparos, gritos, confusión,
las luces de Kowloon
son un camaleón
de trampas maliciosas
que esputan radiación.

¡Visite Hong Kong!

Las torres son cuchillos en la tierra
y mire más allá
de las flores y la mierda,
porque arriba está el Nirvana
(pero de imitación)

¡Visite Hong Kong!

Demonios de papel surcan el cielo,
y aquí le esperan con pasión,
deje a su esposa y a su suegra
vacíe la casa, sin dilación,
llene de billetes la maleta
y escale a la corona del tifón.

¡Cuando visite Hong Kong!

Beba con los chinamen
cocktails de neón.

¡Visite Hong Kong!

sábado, 2 de junio de 2012

TITANIC

TITANIC

Cuando el barco empezó a sumergirse
el pánico invadió los camarotes.
Pocos se salvarían esa noche,
la orquesta se quedó tocando, 
el capitán besó el timón
de despedida,
los pobres no cabían en los botes,
dentro del gran salón los caballeros
esperaban a la muerte bien vestidos.

El poeta tampoco viviría,
por eso tras perder toda esperanza
se alzó hacia la cubierta con orgullo,
el pecho contra el viento
el agua en los tobillos,
a escribir la metáfora perfecta,
aquel último verso luminoso,
la gran obra maestra
que a su pesar tenía que ser corta,
poco leída,
quizá infravalorada.
Pero perfecta.

La muerte dijo estar muy complacida,
su figura quedó de maravilla
en aquella canción desesperada.
Nadie más la escuchó,
el agua tragó su cuerpo, borró su nombre,
su tumba fue sellada por el hielo
en el fondo de un mar en prosa,
oscuro e impiadoso,
cruel y mudo.

Tomos

TOMOS

En mi librería hay una sección para muerte,
y otra para la historia de Irlanda,
unas pocas estanterías con poemas de China y de Japón,
y en el centro una fila de imperturbables libros de referencia,
aquellos a los que uno puede ir siempre,
cuando la noche se equivoca
o el día es una promesa vacía.

No tengo nada en contra
del fino monográfico, o la extraña duda,
la nota sobre la identidad del dentista de Chejov,
pero lo que prefiero en días así
es sentarme en el sillón,
tomar La Historia del Mundo,
y tener entre mis manos un libro
que contiene casi todo
y no pesa más que un saco de patatas,
once libras, descubrí un día en que lo puse
en la balanza de hierro negro
que mi madre solía guardar en la cocina,
la máquina en que ponía
una cierta cantidad de harina,
una cierta cantidad de pescado.

Abierto sobre mi falda
bajo el halo de la lámpara,
un libro como este siempre tiene maneras
de calmar los nervios,
callando la turbadora espuma de información
que se alza en torno mi cintura
y aunque nunca menciona
las labores silenciosas de los pobres,
las quimeras de fruteros y sastres,
o las caras de hombres y mujeres solos en habitaciones-

aunque nunca menciona a mi madre,
ahora que pienso en ella,
que el año pasado se desprendió del borde de la tierra
en su cama eléctrica,
en su camisón rosa suave
trabados los huesos de sus dedos,
sus ojos hundidos mirando hacia arriba,
más allá de todo conocimiento,
más allá de las minúsculas figuras de la historia,
algunas de uniforme, otras no,
marchando por las páginas de este pesadísimo libro.

Billy Collins

sábado, 21 de abril de 2012


Que venga la cura

Oh, juntad los fragmentos
y traedlos hasta mi.
Fragancias de promesas
que nunca osaste hacer.

Las astillas que cargaste,
la cruz que dejaste atrás,
ven cura del cuerpo,
ven cura de la mente.

Que escuchen los cielos
el himno penitencial,
ven cura del espíritu,
ven cura de la carne.

Contemplad las puertas de la piedad
en espacios arbitrarios
los de aquí no somos dignos
de la crueldad o de la gracia.

Oh, soledad del anhelo
donde el amor ha sido confinado,
ven cura del cuerpo,
ven cura de la mente.

Oh, ved la oscuridad que cede
para desgarrar la luz
ven cura de la razón,
ven cura del corazón.

Oh, sufrimiento que esconde
un amor sin división,
el corazón de abajo enseña
al corazón quebrado de arriba.

Que los cielos balbuceen
y que la tierra proclame,
ven cura del altar,
ven cura del nombre.

Oh, anhelo en las ramas
por poder alzar el brote,
oh, anhelo de las arterias
por purificar la sangre,

Y que escuchen los cielos
el himno penitencial,
ven cura del espíritu,
ven cura de la carne.

Y que escuchen los cielos
el himno penitencial,
ven cura del espíritu,
ven cura de la carne.
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PÓQUER

"La vida es como una partida de cartas"
- Dicho popular

Y yo no sé qué cartas tengo...
aunque no guardo ases en la manga,
desconozco qué reglas dan victorias,
ni construyo escaleras, ni vivo en casas llenas,
por no tener no tengo ni pareja,
ni ases en la manga, ni flores imperiales.

Voy borracho y me apoyo en los faroles,
nunca he osado apostar al todo o nada
mi jugada de escasos corazones,
los últimos diamantes de mi mano,
el punzante terror de mis espadas.
Como un trébol marchito viajo ciego,
el viento que me arrastra es un extraño
que obliga a flopear mis sucias manos.

Apuesto sin saber por qué,
juego en una partida que no entiendo
el humo de un cigarro impide ver
las fichas que se mueven en la mesa,
el rostro del mafioso contrincante,
las tenebrosas garras del croupier
blandiendo la carta de la muerte.

- Sergio
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PÓQUER

"La vida es como una partida de cartas"
- Dicho popular

Y yo no sé qué cartas tengo...
aunque no guardo ases en la manga,
desconozco qué reglas dan victorias,
ni construyo escaleras, ni vivo en casas llenas,
por no tener no tengo ni pareja,
ni ases en la manga, ni flores imperiales.

Voy borracho y me apoyo en los faroles,
nunca he osado apostar al todo o nada
mi jugada de escasos corazones,
los últimos diamantes de mi mano,
el punzante terror de mis espadas.
Como un trébol marchito viajo ciego,
el viento que me arrastra es un extraño
que obliga a flopear mis sucias manos.

Apuesto sin saber por qué,
juego en una partida que no entiendo
el humo de un cigarro impide ver
las fichas que se mueven en la mesa,
el rostro del mafioso contrincante,
las tenebrosas garras del croupier
blandiendo la carta de la muerte.

- Sergio