sábado, 3 de abril de 2010

LOS SERVICIOS SANITARIOS RECOGEN EL CADÁVER DEL POETA

No se sabe bien de qué murió,
"se debió comer los libros"
dijo la vecina de los rulos,
"o tal vez", pensó el portero
"se volvió loco de soneto, y fue
cansado de pájaros y flores,
tullido de vino y cigarrillos
a ensartarse contra un ripio"
-barrió el último pétalo de rosa.

Bajo la luz verdosa de la morgue
el forense era presa del asombro,
aquel pobre fiambre rebosaba
por todas partes notas, y golpes
y caminos, deshielos de luna
goteando por el suelo, sombras,
mariposas y serpientes,
y un ruido áspero de muerte,
de relojes y de sangre,
de versos que querían aire
-y el bueno del doctor no comprendía.

Lo enterraron sin un nombre,
en algún lugar de nadie,
donde volvían cada año,
el doctor, la vecina y el portero,
para ver si sobre esa tierra
habían nacido rosas, labios,
árboles de papel y tinta...
menos mal, no creció nada,
y no regresaron más,
ya estaban aliviados de saber
que cerrado el último verso,
la carne del poeta es sólo carne.





Poema sin importancia-> ES MEJOR UNA GUITARRA

Puedo hablar de tus ojos,
y no sólo compararlos con el mar,
con la esmeralda, puedo más,
puedo prenderlos de magnolias,
las anáforas van saliendo de mi boca
con metáforas, hipérboles y rimas,
tus ojos, luz que llueve del otoño,
tus ojos, música del viento,
tus ojos de jazmín encendido,
y yo aquí, un poco hasta al moño
de no poder hablar de tu mente
que aún pudiendo rimarla con adverbio
no me inspira especialmente.

Y en arribando al trance del terceto,
ya no puedo, me voy a pegar un tiro
si sigo hablando de tus ojos,
porque no es ahí dónde te miro,
mis versos se van quedando flojos,
apesta mi intento de soneto
y aún sintiéndome importante
por intentar llenarte el ánimo
con tanta rima consonante
de intentar colarte este timo
que te lleve hasta dentro de mi cama
y hacer con tu cuerpo un anagrama.

Al final todo fracasa,
ese es mi sino, estar aquí,
flácido, solo e idiota,
recordando lo que decía
el amigo aquel de secundaria:
si quieres follar,
aprende a tocar la guitarra.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Macbeth abandona el escenario

MACBETH ABANDONA EL ESCENARIO

Lleno de ruido y furia,
soy el mal actor al que nadie oirá,
cerrando el telón, y un eco en el sueño
dilapida la sílaba final.

Aquí estaba mi castillo, aquí
dónde el bosque avanza, arrastrando
salvaje todo lo que fue, queda sólo
todo mi ruido, toda mi furia
mi ruido
mi furia...

...y no hay escenario, ni banda ni orquesta,
tan sólo vacío, aire sin viento,
exigiendo levedad, pureza, abismo
pero yo, solamente el cuervo
que no sabe volar, soy ese idiota
que cuenta la historia, otro rey
rompiendo su corona contra el suelo.

Nada más que ceniza, nada más
que la sombra vagando en el desierto.

domingo, 7 de febrero de 2010

Quiero empezar hablando claro:
esto no es un poema, no es nada
más que yo caminando a tu ventana
para abrirla, abrirla y que entre luz.

Yo sólo puedo darte un paseo
por los restos del naufragio,
juguetes rotos, disfraces ajados
que arrastran las olas por la arena.
Nada más puedo yo regalarte:
esta playa turbia, este cielo gris,
esta tierra de cal blanca y el viento.

Nada más.

No sé por qué te empeñas en hablarme
de lo bien que te describo en mis poemas.
No los escribí pensando en ti.

sábado, 12 de diciembre de 2009

La caída del príncipe

LA CAÍDA DEL PRÍNCIPE DE ABISINIA


Me enseñaste a desconfiar.

Recorrí calles y desiertos,
temiendo algún día conocerte
a ti, disfrazado de mendigo,
esperando en un umbral oscuro
con tu baraja trucada
de muertes, de torres y diablos,
diciendo
"oh Raselas, apiádate de mí".

Yo te me mostré por entero mi palacio,
sus estancias oscuras,
los pasajes ocultos
cuyos mapas dibujabas
en tu frente.
Y poco a poco empecé a olvidar
mi viaje, mis razones para no quedarme ahí
contigo subido al púlpito,
traidor y miserable fariseo,
mientras buitres salían de tu boca
y se iban a posar en mi cabeza.
Por Dios confieso que te obedecía.

Entonces,
tú te agarraste a mi nombre,
trepaste por él, y quedó desgarrado
cuando al fin alcanzaste mi corona
y la lanzaste con rabia contra el suelo.

Ya no veo mi nombre en sueños,
ya no veo mi nombre, lo has convertido en polvo
y lo has echado en tu café de la mañana
mientras lees mi esquela en el diario.

Tú me enseñaste a dudar de lo que amo,
quemados el palacio y los jardines
sólo soy otro viejo en el desierto,
el monstruo jorobado que se inclina
miserable mendigo del amor.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Y otros tantos en el cajón desastre

THE BIRD AND THE FLOWER
(an old Japanese paiting)

There is a perfect pain
in the white opening
of silence.
The exact void
between the flower
and the bird.

That is the landscape
of my longing
and I lied
if I ever claimed to have it.

I confess
I wished to ignore
the furnace in the ashfall
calling me...
I am the lodge of the blind,
the rain of Paris
dressed in rags,
and I want all the shit
to come,
I want Hokusai
to surrender his waves and ghosts
to the darkness of the threshold
and vomit
with a grief as real
as a laundry neon.

I have met myself
waiting to speak
between the doorstep and the snow,
and while picking up
the stubble of my alibi,
I've fallen in love
with the devil's
harmonica solo.
And I don't regret
the pattern of my shadow
yet.

I trace now for my wound
in the stem of every flower,
in the corpse of every swan.

My piece of the sky
is full of origami ravens.

- Paris
08/11/2007


A MENUDO PIENSO EN EL TIEMPO

A menudo pienso en el tiempo,
ese maldito ilustre caballero
que sirve cada día por igual
a reyes y a mendigos
unas pocas gotitas de veneno.

Le río las bromas
aunque no me hagan gracia.
No tengo más remedio que aguantar
su lento asesinato,
hoy, después mañana
y siempre
un poco más cerca que ayer
del agua muerta.

No quiero que piense
que no le tomo en serio:
ni la piedra
ni los emperadores
le han ganado la batalla.

Cuando al fin el abismo me reclame
consagrad mi polvo al viento,
que me arrastre al cielo o al vacío
no importa

Porque no hay al final
ni consuelo ni tristeza.

Ni las lápidas desnudas de la gloria,
ni el espejo ondulante del recuerdo.

ELOGIO A LA LOCURA

La realidad no es más que mala literatura.
Me hablas de la verdad,
¡Que se muera la verdad!
Que naufraguen Dios y sus designios,
los reinos, los templos
y los príncipes.

¿Qué sé yo de la verdad?
El universo es un error incomprensible.

Este sol, aquella sombra,
el ángel que vela el sueño
de los ebrios
es toda la verdad que necesito.

La vigilia es una grulla herida.
El reloj cuenta la historia de los muertos.




MÁS PALABRAS INÚTILES


Es un arduo trabajo
cada día
tomar las escaleras
a las puertas del cielo
y ponerse a espiar por el cerrojo,
y encontrarse una casa abandonada.


Son los gajes del oficio.
Rondar las calles en círculo,
buscando algo que decir,
algún pensamiento
que no pase de largo.

Salgo al gris del invierno,
otro día más,
llevando entre mis manos
al pájaro encerrado en la botella.
Y noto
su aleteo rabioso
y la botella casi vuela de mis manos
mientras deseo que pueda salir,
salir de nuevo a posarse
en mi hombro o mi sombrero
como una insignia de guerra,
"mirad el sentimiento del poeta"
"escuchad el canto de sus viajes"
y toda esa gilipollez.

Pero el pájaro sin fuerza
se acurruca y tiembla,
y yo lo abandono
en el alféizar
y lo aburro contando minutos.

La nieve ha sepultado
el ruido y las hojas,
y no escucho nada,
nada sino blanco,
y sólo veo blanco,
y sólo siento frío.

Después de la muerte de Jaime Gil de Biedma

17 AñOS DESPUÉS DE LA MUERTE
DE JAIME GIL DE BIEDMA


Ya lo sé,
no sirve de nada cambiar de casa,
me sigue persiguiendo tu fantasma.

Lo oigo
como quien oye la lluvia
mojándolo todo, disolviendo
castillos, surcando en la tierra
la sentencia del tiempo.

En las noches más hondas
tu voz se vuelve tan grande
que la oigo en campanarios,
desgranándose en relojes,
sobrevolando los jardines.
Tu presencia
insinuada igual que el polvo
en las habitaciones.

Así devoras mi corazón infiel,
hypocrite poéte- mon semblable, mon frére,
surcando las sábanas como una serpiente
te vuelves
el garfio que me ata al insomnio,
y detrás de ti
canciones francesas, niebla dispersa,
las torres abolidas de Aquitania.

Pero sobretodo la conciencia de saber
que descubriré,
demasiado tarde, siempre
demasiado tarde,
que la vida va en serio,
que haber estado solo es necesario.

Mi poesía

Uno de los falsos

"Needles to say
I am one of the fake
and this is my story"
- Leonard Cohen

My poetry is terribly boring.
I feel sorry for anyone who may hear it,
who may read it. I can forgive
the yawns. They do not matter.

My poetry is terribly boring.
It bitters the coffee and it has
the childish vanity of holding on to things.

In the world
there is much poetry,
and many poets too.
Only a few are truthful,
and me,
I am one of the fake.
Who among us could say
the true words
or at least
something that comes close?

I invest effort in my job,
I have smoked in all the train stations,
I have expected the sun in the morning.
But the billboards lie,
life is still far, far away
and my poetry,
my poetry is terribly boring,
but I like to see it burn
at the feet of statues,
I love it
for looking so much
like my mistakes.

I'm not Shakespeare,
but I like what I have.
A handful of light,
a firefly
I sometimes mistake for the sun,
I sometimes reject
for it is sentimental.

My little, my pointless,
my blind fire bird.


Uno de los falsos

"Needles to say
I am one of the fake
and this is my story"
- Leonard Cohen

Mi poesía es terriblemente aburrida.
Compadezco a quien la escuche,
a quien la lea. Puedo perdonaros
los bostezos. No importan.

Mi poesía es terriblemente aburrida.
Amarga el café y tiene
la pueril vanidad de aferrarse a las cosas.

Hay en el mundo
mucha poesía,
también muchos poetas.
Pocos son verdaderos,
y yo,
yo soy de los falsos.
Quién pudiera
decir las palabras verdaderas
o por lo menos
algo que se parezca.

Me esfuerzo en mi oficio,
he fumado en todos los andenes,
he esperado al sol de madrugada.
Pero las vallas publicitarias mienten,
la vida está muy lejos todavía
y mi poesía,
mi poesía es terriblemente aburrida,
pero quiero verla arder
al pie de las estatuas,
la quiero
por parecerse tanto
a mis errores.

No soy Shakespare,
pero al fin me gusta lo que tengo.
Un manojo de luz,
una luciérnaga
que a veces creo un sol,
que a veces desdeño
por romántica.

Mi pequeño, mi insignificante,
mi ciego pájaro de fuego.